Hace días vengo escuchando viendo que todos hablan del Safari de Rancagua, creo que todos los canales de TV han mostrado algún paseo al lugar y me convencieron, así que me entusiasme y emprendí viaje con mi polola hacia tan publicitado lugar.
Llegamos y de partida ya no quedaban entradas para el Safari, así que hasta ahí quedamos. No teníamos otra que recorrer el Zoológico. La decisión fue mala, bastante dejado a la mano de dios el dichoso Zoo, los animales en “jaulas” en malas condiciones, sin mucho espacio, no mucha diversidad y en general todo el lugar chico y desordenado. Pudimos ver el famoso safari desde lejos, pero menos mal que no pagamos, realmente era un fiasco, solo meterse a una camioneta dar una vuelta en un terreno con 4 leones flacuchentos. Lo que me preocupo fue la seguridad, creo que era bastante precaria y los animales no estaban en las condiciones, lo que mas me impacto fueron los Camellos que estaban en una pequeña área con una maquina dentro y en un terreno lleno de piedras, bastante poco parecido a la arena con que uno los asocia. Mala experiencia.
Si me preguntan no le recomiendo a nadie ir, solo un paseo fome (Bueno, no hay que desaprovechar la oportunidad de comer una parrillada en el camino con buena compañía).
Fotos | Rancagua Zoo: Decepción @ Flickr.





