
En el Tranquilo Castle Rock, Colorado (EE.UU) nuestro amigo Jason Bunch estaba tranquilamente escuchando a Metallica en su flamante iPod. Justo en el momento en que salio a tomar aire un rayo callo sobre su reproductor dejandolo como lo vez. El iPod quedo con u agujero en toda su parte de atras, pero por suerte el cable de los audifonos no tiene tanta resistencia, ya que gracias a eso se evaporaron al instante cuando la energia del rayo paso a traves de ellos, dejando a Jason son una quemadura y no con un cerebro tostado…
Asi que ya saben niños, no usen su iPod (o en su defecto cualquier reproductor) si hay rallos y no quieren quedar como Jason
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[Via] Gizmologia




